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Pai Mei

El maestro no es lo que pensamos

Sobre la imagen preconcebida de los maestros

Escrito por quinqui el 07/01/2015 00:31 hrs.
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Etiquetas: Reflexiones
Existe algo así como un estándar o imagen preestablecida cuando hablamos o pensamos en un maestro (de vida). Al oír el término, evocamos a una persona sabia, que en su profundo conocimiento de la vida, ha alcanzado la gloria y por tanto tenderá a ser piadoso con nosotros, los menos doctos.

Pero lo cierto es que no existe un maestro como aquél.

La verdad es que nadie llega a ser un maestro como el descrito, al menos no en una sola vida.

Por ello, los verdaderos maestros son seres tan llenos de defectos como nosotros mismos. Lo que pasa es que se vuelven tan peritos y expertos en la materia de su sabiduría, que muchas veces dejan de lado por completo el entrenamiento en otras áreas débiles de su vida, tales como el mal carácter, los prejuicios, entre otros. Son defectos que todos tenemos, pero que si no son corregidos o minimizados, pueden volverse unas verdaderas pestes en la persona.

Por esto es que he entendido que, muchas veces, mi maestro no tendrá la apariencia que yo espero ni deseo.

Muchas veces, por el contrario, aparecerá con una imagen desagradable, tal vez sólo para mí, o tal vez sólo para el resto, pero incómoda en algún ámbito.

Tengo pruebas, si bien no del mundo real, al menos del mundo de la fantasía y el cine, los cuales a fin de cuentas siempre se basan en el mundo real.

- Gandalf de la Tierra Media de Tolkien, aun su profunda preocupación por el mundo al que vino a salvar, es un anciano irascible, impaciente y rudo con los menos cautos.
- Yoda del universo de Star Wars, es un ser tan anciano que ya no oculta sus molestias, es directo en sus dichos, a la médula.
- Pai Mei de la saga Kill Bill, es literalmente un viejo de mier--, prejuicioso, machista y altanero, que si bien tiene por qué serlo, no le da el derecho a humillar al ignorante.
- El señor Han de la versión 2010 de Karate Kid, es un hombre traumado y estancado por su pasado, ebrio y depresivo (lo cual ocurría en parte con el mismo personaje en la película original, aunque no tan bien tratado como en la actual).

En general, tiendo a resumir que todos comparten un cierto grado de despiedad (si existe el término), algunos son sarcásticos, otros reservados, pero en general, son personas difíciles de tratar a las primeras.

En las últimas semanas me he reencontrado con una maestra que no trataba desde mi infancia. Al escucharla, he comprendido que el maestro no pertenece al aprendiz, ni viceversa: son dos personas que se encuentran en el camino de la vida, y que mientras dure aquel encuentro, durará la transferencia de sabiduría. Diciendo esto mismo, entiendo que conocemos muchos maestros durante nuestras vidas, cada cual con su especialización, a muchos no los identificaremos, pero si hacemos recuento de nuestro pasado, los reconoceremos al rememorar de dónde provino tal o cual conocimiento (moral, científico, etc.) que aun hoy repetimos y que nos ha marcado para siempre en todo lo que hacemos, a fin de cuentas, recordar el responsable de las cosas que nos importan hoy en día.
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