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Enamorarse del amor

Amar estar enamorado

Acerca de cuando se ama estar enamorado

Escrito por quinqui el 12/01/2013 20:15 hrs. Modificado el 12/01/2013 17:32 hrs.
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Etiquetas: Reflexiones, Relaciones
Dicen que hay distintas clases de amor.

Sin mencionarlos a todos, hay uno entre ellos que me llama mucho la atención. Se trata del amar estar enamorado.

Aquí hago la aclaración sobre la diferencia entre amar y estar enamorado. Lo primero implica ser consciente de lo que se vive, mientras que lo segundo es sólo un estado de ensueño que precede al amor verdadero.

En general, el amante del enamoramiento no busca una pareja para ser feliz, no es un compañero de vida lo que necesita, ni menos sentirse estable, sólo desea sentir y experimentar constantemente la sensación de disque-amar y vivir situaciones románticas: las mariposas en el estómago, los suspiros entrecortados, la pasión, la incertidumbre, los desencuentros y reencuentros, etc.

Esto se da preferentemente en personas tímidas, que por temor a vivir una realidad donde podrían salir dañadas, viven todos sus romances imaginariamente en sus cabezas, donde están a salvo y pueden disfrutar de todo lo bueno de la experiencia. Estas personas generalmente están solas, porque además tienden a ser idealistas, lo que, en un círculo vicioso, les hace creer que nadie del mundo real cumple con sus expectativas románticas.

Otro grupo de personas que también son proclives a esta clase de amor, son los soñadores. No necesariamente son tímidos, pero tienden a ver todo filtrado por el velo del enamoramiento, por lo que aunque su pareja les esté tratando como la peor basura, ellos pensarán que eso es parte del trayecto y que al final siempre habrá una recompensa más que satisfactoria.

El grupo extremo de esta categoría, son los autonombrados románticos eternos. Son personas adictas al enamoramiento a tal nivel, que aunque llegan a tener pareja, nunca logran concretar una relación real, pues no quieren pasar al siguiente nivel -el de la compañía y la convivencia-, ya que implica rutina y reencuentro con la realidad, lo cual es totalmente opuesto a la ensoñación del enamoramiento.

Es común encontrarse con estos casos. Por ejemplo, a veces, cuando rompen con sus parejas, dicen seguir enamorados de ellos, cuando en verdad lo que ansían no es a esa persona, sino a lo que sentían estando con ella, lo cual podrían encontrar en otras personas, pero como piensan que están enamorados de la persona y no de las cosas, siguen enganchados y estancados, sin retomar el camino que sigue hacia adelante.

También ocurre en esas personas que han pasado por uno tras otro fracaso sentimental, al punto de que prefieren quedarse solas a seguir sufriendo. Aunque a veces se den cuenta de que el problema estaba en sí mismos, no piensan que un cambio de actitud solucionaría dichos problemas, sino que siguen anhelando que las cosas ocurran como las tenían planeadas en la cabeza (especialmente las mujeres que fueron criadas bajo la teoría del príncipe azul y toda esa mieddi).

De estos últimos casos pienso que quienes más extraño deben sentirse son aquellas personas que dicen haber adquirido la nueva conciencia, del vivir sin los esquemas romanticones de antaño, pero que, es probable que muy en el fondo sigan anhelando dichos esquemas, y al final viven una vida llena de experiencias pero vacía de contenido... Mmh, pero, quién sabe...

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